domingo, 23 de octubre de 2016

A LA SANTA MUERTE, RITUAL PARA NECESIDADES Y PROBLEMAS ECNÓMICOS

 
Se pasa muy mal cuando nos sentimos presionados debido a que la situación económica que vivimos no es tan buena como quisiéramos, o incluso tenemos necesidades que no podemos solventar. Existen sencillos rituales que nos pueden ayudar a mejorar esta problemática y por ello a continuación te doy un efectivo ritual para estos casos. La Santa Muerte es muy efectiva en cuanto a solucionar problemas económicos, sobre todo si sus devotos atraviesan por necesidades. Ella te dará solución.
 
Realiza este ritual un día martes al medio día.

Elementos necesarios:

Siete rajas de canela.
Siete ramas de ruda.
Una bandeja de plástico.
Agua de lluvia o mineral ( la necesaria ).
Un velón blanco de la Santa Muerte.
Un frasquito de esencia o de lluvia de oro.
Cerillas de madera.

Modo de Realizarlo:
 

A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA DE LA ABUNDANCIA, PARA OBTENER LOS MEJORES FRUTOS DE NUESTROS ESFUERZOS


Gloriosa Virgen Santísima,
Madre de Jesús nuestro salvador,
María Santísima de la Abundancia,
Reina de los ángeles, del cielo y de la tierra,
envíanos tu protectora mirada
y cúbrenos con tu manto
en los difíciles momentos de la opresión,
cuando tenemos tantas carencias,
tanta angustia, tantas necesidades,
que solo tu, puedes abogar en nuestro favor.

Desde tiempos inmemoriales,

con absoluta confianza en tu materna piedad,
te invocamos con el dulce nombre
de Virgen y Madre de la Abundancia,
suplicándote la fertilidad de los campos,
de nuestros trabajos, de nuestras labores, 
para que el fruto de nuestros sudores
fueran cumplidos con generosidad,
y nunca la humanidad fue defraudada,
pues tu siempre has velado por nosotros.

EL TALISMÁN MANO DE FÁTIMA PARA LA PUERTA DE LA CASA

 
Seguro que has visto alguna vez alguno de estos llamadores en una puerta, ya sea en una casa antigua de un pueblo o incluso en alguna puerta más moderna. Son muy comunes y realmente bonitos. ¡Pues son de tradición árabe!

Todo viene de la ya famosa mano de Fátima, que además es el nombre que recibe esta aldaba (del árabe الضبة). Hay muchas leyendas a cerca de este símbolo. Entre ellas, la que más peso tiene dice que estaba Fátima (hija del profeta Muhammad) en su casa preparando la cena para su marido Alí, cuando este llego con su segunda mujer inesperadamente. Fátima se sorprendió tanto que dejó caer la mano en una olla de aceite hirviendo. Como consecuencia quedó lisiada de por vida y su padre escogió el símbolo de su mano para inmortalizar aquel suceso.
 
Otra leyenda es la que cuenta un hadiz en el que dice:

Un día el Profeta tomó la mano de Fátima y dijo: “Quien la conoce, la conoce y quien no la conoce sepa que ella es Fátima, hija de Muhammad y ella es parte de mí, es mi corazón y mi alma de mi cuerpo, quien la moleste ciertamente que me habrá molestado y quien me molesta a mi ciertamente que habrá molestado a Dios”.
 

martes, 27 de septiembre de 2016

LA BUENA SUERTE CON SONAJAS, CASCABELES Y SONAJEROS

 
Es muy común emplear en las limpias de negatividad sonajas o sonajeros agitándolos alrededor de la persona para que el poder de su sonido y de los elementos con que está formado actúe sobre el aura y la limpie de malos efluvios.  Suelen ser de diversas formas y tamaños y estar confeccionados con calabacitas rellenas de semillas, aunque según cada creencia y país de origen, cambian las formas, tamaño y preparación. Su origen está en infinidad de culturas pero en todas coincide su uso, liberar y limpiar las energías negativas y atraer la buena suerte.

Bajo su cándida e inocente apariencia de juguete sónico, el sonajero esconde todo un pensamiento mágico transmitido a través de generaciones por la tradición oral popular.

Este objeto, que forma parte de los primeros años de la vida del niño y coexiste, en su indumentaria y quehacer diario, con otros elementos profanos y cristianos de protección, le entretiene, le alivia, ejerce de atributo profiláctico, lo identifica a ojos de los demás y contribuye a transmitirle fuerza y valor.

Su vinculación con los amuletos hace que sus orígenes sean tan antiguos como el hombre y existen referencias desde el Neolítico.

Los primeros que se conocen, calabazas secas, esferas de arcilla, cáscaras de coco, huevos de ave y conchas de molusco rellenas de piedrecitas o con cuerpos percutores independientes fijados a un soporte, servían para alejar a los malos espíritus gracias al ruido que producían al girarlos y moverlos.

Sacerdotes y chamanes los utilizaban en los momentos donde las sociedades primitivas eran más vulnerables a la agresión como el nacimiento y la muerte.