¡Oh, mi Guía fiel!
Mi ángel de la guarda,
mi amigo, mi protector,
mi bien más preciado,
que cuidas de mi y me proteges
en cada instante de mi vida:
Alcánzame las fuerza precisas
para vencer todos los obstáculos
que me encuentre en el camino de la existencia
y para sufrir pacientemente
las tribulaciones de esta difícil vida.
Alcánzame las fuerza precisas
para vencer todos los obstáculos
que me encuentre en el camino de la existencia
y para sufrir pacientemente
las tribulaciones de esta difícil vida.
Te ruego y pido que,
por intercesión de María santísima,
me alcances de Dios
la verdadera paciencia y serenidad
para que en todas las contrariedades
y penas que sufra en la vida,
pueda encontrar los caminos adecuados
para resolverlas con sabiduría.
Dame una mente tranquila y equilibrada,
para enfrentar los obstáculos
de manera abierta y sana
y así poder no solo afrontarlos,
sino también superarlos con éxito.
