Gloriosos ángeles de Dios
que veláis por nuestro bienestar
derramando en los humanos
bienes y bendiciones abundantes
para que no carezcamos de ningún bien.
Yo os amo y os alabo,
agradecido, por todos dones
que se que recibiré de vosotros
para mejorar mi presente y mi porvenir.
Angeles de la Prosperidad,
benditos y bendecidos por Dios,
¡acudid a mi llamada!
abridme las puertas que han de conducirme
a la fortuna, la abundancia,
el éxito y la prosperidad.
