Amado Padre Celestial,
este negocio es tuyo,
y yo soy tu servidor,
por favor trabaja conmigo hoy,
mañana y siempre.
Que seas Tú quién lo dirija,
en tus manos lo dejo,
porque Tú eres la abundancia,
porque tu eres el mejor gerente,
el mejor banquero,
maneja nuestros activos y pasivos,
cubre nuestras facturas y deudas,
sin Ti no hay prosperidad.
Bendice con tu poder este negocio,
llena de justicia y sabiduría a este tu servidor,
que todo lo que vendamos
sea para la honra y gloria Tuya Padre mío,
y beneficio para mi familia,
empleados y clientes.
Deposito en tus benditas manos
nuestras ventas, el éxito y la prosperidad,
ya que eres el gerente y el banquero
de nuestro negocio, de nuestras vidas,
y abunda en amor y prosperidad a nuestros clientes,
para que nos puedan comprar,
tu lo puedes Padre Amado.
