Los manuscritos antiguos dicen que los Kabalistas de su tiempo quemaban incienso para complacer a Jehová, como se lo pidió a Moisés, y llevaban en mente y pensamientos de las fuerzas en cuyos poderes descansaban el éxito de sus deseos.
Los antiguos judíos, para tener éxito en sus aventuras, quemaban incienso a su Dios y cuando expresaban su deseo decían : Adonay, Jehová, Adonay.
Una fórmula para hacer incienso que ha probado ser muy popular, es la siguiente:
Se toma:
Madera de sándalo en polvo 30%
Mirra 10%
Hojas de Pachuli 5%
Raíz de Lirio de Florencia en polvo 5%
