Bendito sea Dios
que cada día me otorga sus dones,
que cuida de mi cuerpo y de mi alma,
me mantiene a salvo de los peligros,
y me permite ver amanecer con alegría.
Te doy las gracias, Dios mío,
porque soy feliz, y disfruto de la vida,
porque se que tu me proteges y cuidas cada día,
porque tengo salud y alegría,
porque mis necesidades hoy, están cubiertas,
porque tengo un trabajo digno,
porque tengo un amor con quien compartir,
porque mi familia está unida,
porque cada día es un nuevo gozo para mí.
Estos son mis bienes más preciados, Señor,
y te pido que me ayudes a conservarlos,
a disfrutar de ellos, a agradecerlos,
porque a veces solo me dirijo a ti,
solo cuando tengo necesidades,
para pedirte soluciones,
y no me doy cuenta
de la abundancia y de la felicidad
de la que tu me provees día a día.
