¡Oh, espíritus angélicos y divinos,
mis fieles protectores,
justos y benevolentes,
que todo lo veis y podéis!
En el juicio que voy a asumir,
que todo lo veis y podéis!
En el juicio que voy a asumir,
os ruego que me acompañéis
y que en este día decisivo,
que estéis a mi lado y
defendáis mi causa,
que sean reconocidos todos mis derechos
sobre la maldad e intriga
de mis enemigos…
(aquí el nombre completo de ellos
y que en este día decisivo,
que estéis a mi lado y
defendáis mi causa,
que sean reconocidos todos mis derechos
sobre la maldad e intriga
de mis enemigos…
(aquí el nombre completo de ellos
y el problema al que te enfrentas)
