Oh, Glorioso San Dimas,
el buen ladrón
que Nuestro Señor Jesucristo,
perdonó, y llevó al Cielo.
Te suplico que intercedas por mi
Te suplico que intercedas por mi
ante Dios Nuestro Señor,
para que ablande el corazón
de la persona que me ha robado,
y que me devuelva mis bienes,
para que ablande el corazón
de la persona que me ha robado,
y que me devuelva mis bienes,
aunque sea de manera secreta,
sin que nadie se de cuenta.
¡Oh, Glorioso San Dimas!
¡Oh, Glorioso San Dimas!
Tu que fuiste el ladrón bueno y justo,
te suplico que hagas aparecer:
