Virgen de la Caridad,
Madre mía y soberana,
de belleza sin igual,
a tu corazón generoso y dulce,
pido con humildad,
que se apiade de mi necesidad.
Un camino de rosas,
con perfume de azucenas,
pusiera junto a tus plantas,
hermosa Virgen morena,
de belleza sin igual,
a tu corazón generoso y dulce,
pido con humildad,
que se apiade de mi necesidad.
Un camino de rosas,
con perfume de azucenas,
pusiera junto a tus plantas,
hermosa Virgen morena,
Madre de la Caridad.
Señora de los necesitados,
a los que con gran bondad socorres,
a ti recurro desamparado
por las grande necesidades
que en este momento atravieso.
Señora de los necesitados,
a los que con gran bondad socorres,
a ti recurro desamparado
por las grande necesidades
que en este momento atravieso.
