La imagen de Buda es símbolo de encarnación y de poder cósmico e irradia por doquier realidad y espiritualidad siddabartba, nombre de Buda al nacer, cuya personalidad e historia están cargadas de leyenda, marcó las principales pautas a seguir: iluminación y renuncia.
E talismán Buda de la Felicidad ayuda a conseguir tales propósitos sin dolor y esfuerzos inútiles, pues está cargado de poderes y virtudes que abren la mente y la conciencia para encontrar el camino recto y preferirlo a los atajos.
El talismán Buda de la Felicidad procura total sabiduría, pues aleja a los hombres y mujeres de las dependencias domésticas e inútiles, desterrando de su vida la ruindad, la envidia y la confusión, apartándolos de las situaciones que engendran egoísmo y malsanos deseos de gloria y poder, alejándolos de toda circunstancia que implique discordia o división, y llevándolos por fín, hacia el camino recto de la calma y la tranquilidad del ser en vez del tener, del desprendimiento en lugar del ansia de acaparar y del espíritu de concordia en lugar de crear división.
Se trata pues de un talismán excepcional, cuyos poderes y virtudes son únicos e inigualables, en suma, extraordinarios. Es un talismán cuya acción se va notando poco a poco e incrementándose con el tiempo.
