En todo el mundo occidental es muy frecuente ver los jardines de todo tipo adornados con figuras de gnomos o enanitos de mayor o menor tamaño. Unos los ponen simplemente por decorar y hacer de su jardín un lugar más simpático y agradable al provocar una sonrisa y otros los ponen porque realmente creen en los duendes y buscan así atraerlos, que sepan que es un lugar donde serán bien recibidos y de esta manera atraer la buena suerte hacia el hogar. De una u otra manera son millones los jardines donde podemos encontrar estás simpáticas figuritas guardando los jardines.
Los gnomos según cuentan las leyendas, los cuentos y los relatos de quienes afirman haberlos visto son criaturas del mundo de los espíritus elementales de tierra y se encargan de cuidar los tesoros que en esta se mantienen ocultos. También desde la antigüedad han sido considerados un símbolo de fertilidad y abundancia y se cree que estos espíritus bonachones protegerán nuestros jardines y hogares mientras dormimos.
Los Gnomos tienen un amplio conocimiento de las piedras preciosas, gemas y minerales y que son verdaderos maestros en el arte de fundir metales con los que consiguen hacer exquisitas obras de arte, tanto de adorno como para emplearlas como utensilios, menaje y joyería.
Las artesanías hechas por los gnomos tienen una ventaja adicional, ya que con frecuencia son mágicas.















