que siendo tan solo un pastor
fuiste elegido como fiel mensajero
por Nuestra Señora de Guadalupe
cuando quiso aparecer ante ti
para que comunicaras sus mensajes.
De ello quiso dejar testimonio grabado
en tu tilma, como símbolo de aprecio y lealtad
a la labor que para Ella realizaste,
que ha servido para que se edificara su templo
y todo el mundo pueda venerar y orar
ante la Santísima Virgen María,
en esta hermosa advocación
de Nuestra Señora de Guadalupe,
Sagrada Madre Tonantzin,
patrona de todos lo mexicanos
tan querida y amada por todos.
Intercede ante Ella por mí,
bendito San Juan Diego,
bendito San Juan Diego,
hoy vengo a suplicarte,
para que por medio de tu sencillo corazón
Nuestra grandísima Señora,
ponga sus ojos en mi causa
y me procure el alivio de las penas,
necesidades y sufrimientos
que llevo en mi corazón,
y que son grandes y me atormentan.



















