¡Oh poderosa Virgen de los Remedios!
Alegre llego a las plantas de tus pies,
sabiendo que todos tus hijos
que imploramos ayuda y socorro
como el hijo acude al regazo de su madre,
encuentra amor, ayuda y protección.
Soy dichoso por ser tu Hijo,
y a Ti recurro en busca de remedio
para mis problemas y necesidades,
que son grandes y me angustian.
Alegre llego a las plantas de tus pies,
sabiendo que todos tus hijos
que imploramos ayuda y socorro
como el hijo acude al regazo de su madre,
encuentra amor, ayuda y protección.
Soy dichoso por ser tu Hijo,
y a Ti recurro en busca de remedio
para mis problemas y necesidades,
que son grandes y me angustian.
