¡Oh grandioso Padre Sol!
dador de vida, dador de amor,
dador de sabiduría, dador de oro y fortuna,
tus hermosos rayos de luz
llegan cada día,
calentando, fortaleciendo, fertilizando
a cada instante que alimenta la vida
y todo lo creado y por crearse.
Bendito y adorado Sol
que naces sobre las aguas,
realizando en mi vida todos mis deseos,
desde los cielos hacía mi persona
Gran logo solar,
emanación ígnea
esencia evolutiva,
Cristo en sustancia y en conciencia
vida potente por la que todo avanza
tu que todo lo puedes.
báñame, traspásame, e ilumíname
y despierta en mi ser,
todas aquellas sustancia inefables
que forman tanto parte de ti,
como de mi mismo.
