Santo eres en verdad, Señor,
pues todas tus obras
están hechas con infinita bondad y misericordia.
Fuente de toda santidad,
has otorgado al Arcángel Miguel,
el más alto reconocimiento
en tu milicia celestial,
por su valor, obediencia y coraje
al ejecutar tus órdenes
y conseguir en tu nombre
la victoria y sumisión del ángel caído.
Santo eres en verdad,
Arcángel Miguel,
favorito y caudillo de Dios,
Nuestro Padre Celestial,
por tus grandes méritos y hazañas,
por tu fidelidad, obediencia y amor,
y yo pobre pecador,
indigno me siento ante tu presencia.
Recurro hoy a ti,
para pedir tu intercesión y ayuda
en la lucha de mi vida,
pues me siento desamparado,
y por ser tú quien eres,
no dudo que nuestro Padre,
atenderá mi súplica, si eres tú,
quien ante Él la presentas.
Mi vida está atormentada,
santo Miguel arcángel,
pues aunque lucho y persevero,
no logro conseguir el éxito que ansío,
y mis actos y acciones, no fructifican,
y esto me impide la realización
de mis proyectos y negocios.



