En el siglo XIX, dos misioneros iban rumbo a Tlalpán, oyeron el llanto de un niño, cuando se acercaron vieron que era un hermoso niño desnudo de unos cuantos meses de edad y al tomarlo en las manos quedó convertido en lo que es hoy, al mismo tiempo brotó un manantial lleno de agua que aún existe en la hacienda San Juan de Dios.
ACTO DE CONTRICCIÓN
¡Piadoso Jesús mío,
tierno y sagrado dueño,
llego a tus plantas, arrepentido,
a confesar mis culpas.
ORACIÓN
PRIMER DÍA EN HONOR DE SU PODER
¡Jesús mío,
ten misericordia de nosotros!
Óyenos piadoso
y concédenos lo que te pedimos,
por los cuidados que le prodigó
tu Santísima Madre.
(Tu Petición)
Padre nuestro, Ave María y Gloria.



