de ver a Nuestro Señor Jesucristo
abrigado con la capa que generosamente
compartiste con un mendigo
y que resultó ser su Majestad Divina
quién con su presencia te premió
abrigado con la capa que generosamente
compartiste con un mendigo
y que resultó ser su Majestad Divina
quién con su presencia te premió
por tan noble y generosa acción.
Por Nuestro Señor dejaste la vida militar,
y te dedicaste al pastoreo de las almas,
ayudando siempre en sus necesidades,
tanto físicas y espirituales,
con gran bondad, misericordia y piedad.
Como Jesús, tú,
Por Nuestro Señor dejaste la vida militar,
y te dedicaste al pastoreo de las almas,
ayudando siempre en sus necesidades,
tanto físicas y espirituales,
con gran bondad, misericordia y piedad.
Como Jesús, tú,
también llamado San Martín Caballero,
pasaste tu vida haciendo el bien y curando
a todos los oprimidos por el diablo,
porque Dios estaba contigo.


















